Siempre he creído que las oportunidades no pierden vigencia en nuestras vidas. En el 2002 al regresar a Nicaragua se abrió una puerta inesperada.
Recuerdo como que fuese ayer, estaba buscando empleo, apliqué y competí en una vacante. Sentado observe a mi alrededor que la competencia era dura, al menos más de una docena de médicos especialistas estaban ahí aspirando por lo mismo, me entrevistaron. La noticia llegaría un 11 de febrero del 2002, había clasificado y solicitaban mi presencia. Empezando a trabajar un 15 de febrero.
Recuerdo como que fuese ayer, estaba buscando empleo, apliqué y competí en una vacante. Sentado observe a mi alrededor que la competencia era dura, al menos más de una docena de médicos especialistas estaban ahí aspirando por lo mismo, me entrevistaron. La noticia llegaría un 11 de febrero del 2002, había clasificado y solicitaban mi presencia. Empezando a trabajar un 15 de febrero.










